sábado, 26 de marzo de 2011

Desiertos inertes


Desérticas noches en las que la blanca arena se adentraba en nuestros zapatos. Las dunas ahogantes como olas marinas nos sumergían en una oscuridad iluminada por la carretera divisora del desierto en dos mitades imperfectas, que partía en dos nuestras bocas. Era el desarrollo humano el que nos golpeaba, el que nos hacía olvidar la pregunta constante ¿Dónde están las cosas que se fueron de verdad?
En las llanuras de la ignorancia entre tus ojos y los míos, nos refugiábamos.
Éramos dos seres desconocidos para cada uno de nosotros.
Éramos dos entes olvidados por el subconsciente, que observábamos la lluvia de estrellas en la nevada estepa arenosa.
Éramos dos fuentes de las que emanaba en unos pocos centímetros de tierra, la aridez más profundamente humana.
Éramos dos seres inertes, ahogados en nuestros propios sentimientos, tan alejados del uno y del otro.
Éramos la muda de una serpiente envejecida, que repta sin cesar entre los espinosos cactus heroicos bajo la ardiente sonrisa del día y el gélido suspiro lunar.
Somos todo y nada en un mismo sentido, arropados por un manto de estrellas que se van apagando, en un sigiloso silencio in crescendo.

viernes, 25 de marzo de 2011

Primaveras rotas



Giratorio mecanismo de una chimenea
que no suelta humo sino luz.
Distraes mi inhóspita mente ya perdida.
Observo ahora, a las palomas voladoras
que juegan a encontrarse,
a acariciarse pluma a pluma.
Pero qué diferentes son las mensajeras.
Ellas juegan a perderse. Juegan a soñar.
Ya no son las mismas que ayer.
Tampoco mañana serán igual.
Surcan sus mensajes los añiles cielos
y bajo arboladas sábanas dormitan.

Giratorio mecanismo de una chimenea
que no suelta humo sino un invisible gas.
Adormece mi estéril mente.
Súmela en un infinito sueño sin despertar.
Facilítale el viaje a una luna de papel,
de esas que las supernovas no pueden
encender. Ni siquiera apagar.
De esas desechables que un niño
volver a dibujar mil veces sabe.
Un satélite sin luz, sin vida propia,
de sombreada personalidad única.
De locura transitoria incandescente.

Giratorio mecanismo de una chimenea
que ya no suelta humo, que ya no suelta nada.
Te has apagado como mi empapelado astro
en este tiempo de primavera rota.
Digamos adiós al sueño, a la locura infinita,
al hollín, a las palomas y a las supernovas.
Digamos adiós a esas lunas de papel
que en el agua de lluvia, quedan ahogadas.




Recomendación: leer mientras se escucha esta belleza

jueves, 17 de marzo de 2011

Y llegó




Después de varias escuchas,(que es lo que hay que hacer para exponer cualquier idea sobre una pieza musical, porque no se puede saborear un manjar con un sólo y pequeño bocado), mi opinión acerca del nuevo trabajo de The Strokes es buena. Es un álbum que me está gustando bastante y no me deja indiferente, sino todo lo contrario.

He de reconocer que mis espectativas no eran muy altas desde que salió a la luz Under Cover of Darkness, el primer sencillo del nuevo álbum (Angles), ya que cada vez que lo escuchaba- y me sigue ocurriendo- pensaba que simplemente era una canción más del repertorio Strokes, con esos toques tan personales del grupo, pero que en comparación con el resto de singles contenidos en sus anteriores álbumes, el nuevo se veía aplastado por los elefantes de su selva 'repertórica'.
Sin embargo, según iban apareciendo canciones nuevas en directos de la banda, y sobre todo desde el alumbramiento (oficial o no) del nuevo álbum en su totalidad, cambié mi opinión y aprecié una evolución, probablemente esperada por todos, debido a la larga espera sufrida desde la salida del First Impressions of Earth, y sobre todo desde la aparación de Julian Casablancas en solitario. ¿Volverán a reunirse los Strokes en el estudio? ¿Cuál será el resultado, ahora que Casablancas juguetea con lo futurista?, nos preguntábamos.

Pues bien, he aquí el producto final. Una evolución musical que mezcla el sonido 'Stroke' y las influencias de Casablancas en solitario, con tintes bossanovas y compenetraciones de guitarra y bajos excelentes.
Es un álbum animado, que si bien no contiene unos hits irrevocables como sí lo hiciera Is This It, es una buena y novedosa apuesta que creo que merecerá la pena escuchar en directo el próximo mes de julio en Benicàssim.

Disfrutad! :)

domingo, 27 de febrero de 2011


A un paso de la ficción estamos.
Sin embargo, ya me gustaría a mí saltar con tanta facilidad a la otra dimensión. La de los colores saturados, la del óleo seco.

domingo, 20 de febrero de 2011

Mirada desvaneciente


Invisibles ojos son los míos
que no entienden de realidades.
Las ficciones son trenes a media velocidad,
y los sueños se tornan en emociones.
Soy y no soy en una misma palabra.
Inspiro y expiro para no resucitar.

Soy una luna menguante con tendencias suicidas.
Quiero desaparecer.
Quiero hacerme nueva y no llenarme nunca.
Llenarme de palabras vacías, miradas ausentes.

Soy un compendio de cráteres,
la imperfección hecha persona.
Soy las vías de un tren que descarrila,
las llamas de una caldera vacía de carbón.
Soy el sol que se apaga lentamente
que dormirá de forma infinita.
Poco a poco me convierto
en la edad de hielo que vendrá detrás.

Invisibles ojos son los míos
vacíos de mirada, de palabras.
Invisible soy yo. Vacía de vida.

sábado, 12 de febrero de 2011

Woodstock '69


Woodstock 1969, 3 days of Peace & Music (Director's Cut)

Nunca me cansaré de ver este documental.
Os dejo el principio, como preludio de un gran evento histórico-social y sobre todo musical.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Vías áureas y férreas


Son lugares para perderse.
Para no despertar.
Donde el aire coqueto, se perfuma con romero.
Donde hasta las nubes le roban el olor al tomillo.

Son lugares de paz interior y guerra arbolada.
De tierras de secano y hierbas secas.

Son lugares altivos, que miran desafiantes al sol
desde una meseta que aspira a ser de oro.

Son lugares de recuerdos monocromáticos,
aterciopelados en negro y blanco, en humo.
Donde la tierra fértil que de nuestras manos escapa,
es un hollín bronceado. Un desierto de sorpresas.

Son lugares inertes, inmóviles, inmutables
con el paso de una locomotora atemporal
que se aleja dejando recuerdos humeantes
y ruido, mucho ruido.

Ruido que como una alarma, despierta
a los que dormidos esperamos el beso de buenas noches
de quien entre por nuestra ventana abierta.